Entendiendo la urbanización, como un proceso de formalización, tanto del tiempo como del espacio y la acción, se presentan a continuación rasgos cuasi-rurales en lo que concierne a la política pública de movilidad en Bogotá. Asuntos que pasarían desapercibidos, al ojo del ciudadano común, tales como pasarse un semáforo en rojo, el no saber hacer una fila, la falta de previsión respecto a situaciones particulares como un paro o un bloqueo, y hasta la ejecución de obras sin una eficiente planeación que evite congestiones en las vías arteria de la ciudad, son elementos que demuestran mentalidades cuasi-rurales tanto en los agentes hacedores de la política como en aquellos a los cuales va dirigida. La modernización no implica modernidad.