Todos los años el país cae en la ola invernal más aguda de su historia. Los titulares de los principales medios siempre denominan tal infortunio como el peor de los últimos años. No obstante el tamaño y la espectacularidad de la información, este 2010 ha sido especialmente catastrófico. De hecho Bogotá no escapa a esta ‘perversa’ dinámica. El último mes ha dejado en la capital varios muertos y miles de damnificados a causa de inundaciones y avalanchas. Ahora, con el recrudecimiento del clima, la inconsciencia ciudadana y la ausencia de planes estructurales, el futuro es desalentador.

Leer más: PAÑOS DE AGUA TIBIA