Ciudad Bogotá, Por: Efraín Isaacs - elbogotazo.com

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El 27 de diciembre se iniciará un nuevo frente de obra en una de las vías más transitadas de la ciudad, y tristemente no se conocen los respectivos planes de choque sobre movilidad, medio ambiente o seguridad. Sumado a lo anterior, la semana pasada la Procuraduría General recomendó por 2da vez no iniciar los trabajos, evidenciando grandes interrogantes de un proyecto supuestamente ‘bandera’. A pesar del manto de duda, la administración insiste en comenzar en dos semanas sin importar el caos que la improvisada decisión puede generar.

 

La Carrera Séptima ha sido un dolor de cabeza para las últimas administraciones. Una vía con graves problemas de contaminación, con más de 100 rutas de transporte público tradicional y con altísimos niveles de inseguridad, entre otras problemáticas, ha querido ser siempre intervenida pero los recientes gobiernos no supieron cómo. En el año 2006, durante la administración Garzón, se contrataron los diseños para implementar un TM por allí con un trazado que iba de la calle 34 hasta la 170. Un estudio de miles de millones de pesos que finalmente fue desechado.

 

Ahora quieren hacer prácticamente lo mismo, pero hasta la calle 72 para conectar la nueva troncal con la Av. Caracas. Finalmente la idea no es lo que preocupa sino su ejecución. Como decía una colega, “…si no pudieron culminar exitosamente, y en el tiempo previsto, los andenes de la calle 116 ¿crees que pueden con la Séptima o con un Metro?”. La verdad la mayoría quisiéramos dudarlo, y hasta alentar a la actual administración, pero lamentablemente lo hechos hablan por sí solos. La ciudad esta ‘patas arriba’ y es posible que no resista otro cimbronazo de esos.

 

Voy a ser uno de los miles de afectados por la obras. Más a sabiendas que, a 15 días de comenzar, se desconoce un plan para evacuar la cantidad de carros que transitan el sector o a los azarosos buses chimenea que ahora irán a parar a la carrera trece. Lo más básico era saber  cómo mitigar el impacto de una obra que incluso proyecta excavaciones profundas, en una zona estratégica para la ciudad.  Se calcula que el 40% de la demanda total de trasporte público en Bogotá está ubicada precisamente en ese sector. En serio, esto parece más un mal chiste que otra cosa.