Alta Consejería de El Bogotazo

Categoría: Alta Consejería
Fotografía: Juan Felipe Aulestia (c) 2010
Fotografía: Juan Felipe Aulestia (c) 2010
Fotografía: Juan Felipe Aulestia (c) 2010
Fotografía: Juan Felipe Aulestia (c) 2010
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Como no falta el que está viviendo en Bogotá y no se enteró de lo que pasó a comienzos de semana o primero de marzo de 2010, pues le cuento que hubo un paro de transporte con consecuencias impresionantes. Pero no se impresione por lo que pasó, sino por que eso que pasó se hubiera evitado. Le voy a contar cuales son los personajes de la historia y saque usted las conclusiones.

Por un lado esta el Alcalde Mayor, que es un defín que nunca se ha montado en un bus y que no sabe qué es lo que pasa en el barrio barrio; y es alcalde porque si Andrés Pastarana lo fue, entonces por qué el no podría serlo?

En el otro costado están los transportadores. Millones de bogotanos dependen de este servicio público en manos de los privados, y que son tres o cuatro señores con muchos años en este negocio y que se sabe que no son fáciles porque no es la primera vez que hacen paro.

Y en medio están los habitantes de Bogotá. Un conjunto de personas que están ensimismadas y que opinan de lo que pasa porque RCN o CARACOL les informó. Tanto para el alcalde como para los transportadores la población es una masa que se utiliza para lograr cosas y listo.

Entonces, viene el Alcalde Mayor y en un afán de hacerle algo perenne a la ciudad, decide poner en marcha el sistema integrado de transporte sin ninguna concertación, conociendo como son los transportadores. Pues se fueron a paro, y con justa causa porque les estaban quitando el negocio de tantos años!

Fueron cuatro los días en los que Bogotá no vió un sólo bus en sus calles. Paradójicamente, también fueron los días de los trancones más impresionantes.Fue una situación totalmente anormal, que fue excusa para crear manifestaciones violentas por niños que no tuvieron que ir al colegio.

Obviamente no fue una situación ajena para las campañas políticas, todos los candidatos opinaron y tal y pacual, pero mientras tanto millones de bogotanos literalmente arriesgaron la vida por ir a trabajar.

Tampoco fue ajena para el gobierno central, que aprovechó para seguir adornando el discurso de la seguridad democrática y el terrorismo. Ahí salió el Ministro de defensa diciendo que habían infiltrados en las manifestaciones y los saqueos y por lo tanto eran unos terroristas.

Y como buenos colombianos que sabemos copiar pero lo malo, en Manizales y Bucaramanga también se pusieron de ruana todo y rompieron hasta el nido de la perra. Por qué será que en este país se hace todo al revés? No hay que tener un doctorado en sociología posmoderna para predecir un poco lo que pasa si se tocan ciertas hebras, cierto señor Alcalde?