Alta Consejería de El Bogotazo

Categoría: Alta Consejería

 

 

Por favor vea el documental completo, no coma cuento, posiblemente este sea nuestro escenario cercano...

 

En el 2007 Michael Moore realizó un documental que retrataba la cruel realidad del sistema de salud de la nación más poderosa del mundo. Fue increíble ver cómo los ricos también lloran y tienen que sufrir por las injusticias de las grandes empresas de seguros. En ese entonces, los colombianos respirábamos tranquilos y pensábamos que si bien nuestro país no fuese tan rico, teníamos una súper arma que podía abogar por nosotros: la tutela.


Hoy en el 2010, el Presidente Uribe amparado en el Estado de Emergencia firma diez Decretos con fuerza de Ley en los que le da el más duro golpe a todos y cada uno de los colombianos (Decretos 126 al 135 del 2010). Pereciera ser una jugada maestra, porque nadie se inventa de la noche a la mañana toda esta cantidad de normas para un problema que se veía hace años atrás, además, que si se hace un análisis medianamente profundo el problema no se resuelve, porque el daño está en el sistema per se y no en el uso que de él hacen los usuarios.

 


Se dice que el sistema de salud está a punto de quebrar, pero está así porque desde la sanción de la Ley 100 se pensó que un grupo de ciudadanos estaría en el régimen contributivo, los cuales subsidiarían a aquellos que estuviesen en el otro lado, el régimen subsidiado. ¿Pero qué pasó? Como raro una norma hecha para un país de ángeles, la mayoría de la gente en el país empezó a entrar en el régimen subsidiado y obviamente el sistema tendría que colapsar porque no habría tanta gente en el sistema contributivo.


Las EPS son, como su nombre lo indica, Empresas Prestadoras de Salud, es decir que buscan el lucro y no el bienestar de la comunidad en general. Como tal deben recortar gastos, incrementar el ahorro y maximizar utilidades, no es negocio ser caritativo. Luego, los colombianos que necesitaban algún tratamiento que estaba por fuera del POS debían recurrir a la acción de tutela para salvaguardar sus vidas. Ahora, con uno de aquellos Decretos (128 de 2010) se busca que las personas no recurran a la tutela con el fin de proteger sus vidas, entonces, ¿si no es con este mecanismo entonces cómo va a ser? La respuesta es clara: con su patrimonio. Es decir que si usted querido lector sufre de una grave enfermedad y no tiene dinero, pues vaya a quejarse al mono de la pila, porque ni la tutela lo salvará.


Estos Decretos lo que hacen es ahondar las fuertes brechas entre ricos y pobres, crean seres humanos de distintas categorías y le pone valor a la salud de las personas. ¿Quiénes ganan? Pues por lógicas razones las EPS que se desencartan de aquellos incómodos usuarios que interponen acciones de tutelas. Gana el sistema financiero, dado que aquellos usuarios que no puedan pagar un servicio serán objeto de un estudio (el cual seguramente estará dirigido a buscar la negación del servicio) basado en sus historias crediticias, y de no poseer capital se les ofrecerá un crédito. ¿Cómo diablos una persona que no tiene para pagar una operación o un medicamento si va a tener para pagar un crédito?


¿Usted cree señor Presidente y señores ministros que a la gente le gusta estar de turismo en los juzgados interponiendo acciones de tutela porque si? La tutela es el último mecanismo que tiene una persona antes que mendigar por un servicio, ese es el último recurso, luego de él no hay nada. Así que déjenme decirles que están apuntando hacia donde no es. Esta medida puede desembocar en otros problemas y no en la solución de fondo, porque lo que está en juego es la vida de muchas personas desamparadas.


Una de las cosas que más terror da de todo esto, es la forma como los medios de comunicación presentan la situación. Es decir, que decretar la Emergencia Social para vulnerar los derechos de los colombianos, sin consultar a gremios vinculados, poner en riesgo la prestación digna de un servicio médico a través de sanciones a los médicos que se sobrepasen en sus valoraciones y poner en franca ventaja al sistema financiero no tiene nada de malo. Lo que se dice es que se redefinirá el POS y que esa medida ayudará a que todos los colombianos entren al sistema de salud. ¿Acaso ese no era el objetivo de la Ley 100? ¿Será que unos decretos si lo lograrán en unos meses? Realmente no creo, el país no está para resolver sus problemas a punta de medidas arbitrarias, esperemos que la revisión de la Corte Constitucional observe con lupa esta serie de decretos que afectan seriamente la calidad de vida de todos los colombianos.