Alta Consejería de El Bogotazo

Categoría: Alta Consejería

 

 


 

El períodico El Tiempo echó a Claudia López, una de sus columnistas políticas, debido a su artículo en la sección de opinión del martes 13 de octubre de 2009. El artículo habla de un modo específico en que opera la manipulación de la información usada por el mismo diario en el cubrimiento de lo sucedido con Agro Ingreso Seguro. Se refería al escándalo aquel en el que desde el Gobierno se otorgaban créditos, destinados en teoría para proyectos agrícolas de comunidades, a modelos, empresarios y otro tipo de personas privilegiadas que no necesitaban obviamente de tales subsidios.

 

Parece ser que la posición gobiernista y por ende la posición de El Tiempo es la de lavarse las manos echándole toda la culpa a Andrés Felipe Arias, quien funciona como escudo y como cara que sale en los medios y niega durante quince días algo ya demostrado y evidenciado. Esto, favoreciendo al mismo tiempo a Juan Manuel Santos quien  tiene cierta rivalidad con Arias por ser candidatos en la sucesión de Uribe en dado caso de que no se pudiera lanzar a la segunda reelección. Al ser Santos rival básicamente de Arias y de Noemí Sanín, la periodista Claudia López reafirma esta idea mostrando la manera en que el diario realiza también una comparación de la lealtad mostrada por Santos con Uribe en comparación a la “poca lealtad” demostrada por Noemí cuando acusó a Uribe de comprar el referendo. La continuidad del proyecto uribista quiere ser asegurada por El Tiempo y eso lo sabemos claramente. Lo que no sabíamos era, tan científicamente, cómo se logra manipular la información hacia lo que el medio desee. Demostrarlo a veces parece ser imposible de explicar y por eso tan difícil de hacer visible cuando se trata de exponer cómo los medios mayoritarios afectan la verdadera libertad y autonomía de la opinión y cómo la libertad de prensa puede ser simplemente un argumento para el lavado de cerebro general en el sentido de lograr mantener y liderar una opinión de una manera manipuladora, interesada y poco ética.      

Claudia López prefirió tener independencia y autonomía total de su opinión antes que una falsa prudencia. Eso es un profesionalismo que ciertos lectores aún agradecemos. Claramente la intención de Clara no es defender a Arias sino denunciar la manipulación del diario donde ella misma escribe; de ahí su trascendencia y lo que le costó. Me parece importante citar el último párrafo de su columna para que entendamos la importancia y responsabilidad de los medios de comunicación independientes en un momento político en el que los medios de comunicación mayoritarios tienen intereses particulares que a veces no tienen nada que ver con la salud política de nuestras sociedades: “La calidad periodística de EL TIEMPO está cada vez más comprometida por el creciente conflicto de interés entre sus propósitos comerciales (ganarse el tercer canal), políticos (cubrir al gobierno que otorga el canal y a su socio en campaña) y sus deberes periodísticos”.   

Reconozco que es muy respetuoso por parte del diario por lo menos publicarle su escrito, pero al mismo tiempo anota que le pareció “calumniosa” y “mentirosa” sin decir por qué y entendió tal denuncia como una renuncia “aceptándola de inmediato”, es decir, echándola en público sin explicaciones de peso, otorgándole sin embargo toda la verdad. Ya sabemos que el que calla otorga, sobre todo si se finge además indignación con sabor a cinismo.  Lamentaré la ausencia de Claudia López en la sección de opinión ya que ésta tiene cada vez menos voces independientes y éticamente radicales.