Alta Consejería de El Bogotazo

Categoría: Alta Consejería

 

Hace pocos días vimos por televisión cómo un par de astutos estafadores cometen un delito en una tienda bogotana. En el siguiente video, se muestra que ellos se hacen pasar por inspectores de sanidad de algún hospital. Para cualquier espectador, e incluso para los mismos medios de comunicación que transmitieron la noticia, se trata de un vil engaño a una honesta familia de la cual se sostiene económicamente de la producción de la tienda. Para nosotros no es el mismo caso. Veamos el video primero y luego lo comentamos.

 

 

Luego de un análisis sociológico, uno no puede determinar muy bien que es "malo" en esta historia, si los señores que se hacen pasar por funcionarios para obtener su soborno, o los dueños de la tienda que prefieren violar la norma, con un soborno, con tal de evitar una supuesta sanción.
 
Este es un ejemplo de tantos que puede haber, sobre aquello que Francisco Thoumi o Antanas Mockus hablan acerca de la cultura de la ilegalidad. En Colombia se viven tantos problemas crónicos por culpa de esta cultura, que mucha gente, y se repite, que hasta los medios no lo ven a simple vista. Es una cultura, con códigos, comportamientos y aceptación general, que hace tanto daño a la sociedad que en suma es la culpable de males tan serios como el narcotráfico.

Las personas en Colombia están acostumbradas a violar las normas con tanta tranquilidad con el fin de obtener un beneficio propio, que no saben en el fondo el mal que se está generando, y no solo para estos tiempos, eso es algo que en futuro se heredará para las generaciones que nos sucedan.

 

En este punto, es bueno hacerse una pregunta: Qué hubiese pasado si los funcionarios fueran reales? Me atrevería a decir que la historia no se hubiera conocido, porque en ese caso los dueños de la tienda se verían descubiertos, pero, como se sintieron engañados pues denunciaron el hecho. 

 

En varios artículos he mencionado el papel que los medios de comunicación tienen frente a la comunidad, y en este caso, estoy seguro que no lo están cumpliendo como debe ser. Por un lado, el diario El Espectador y el noticiero Caracol, emiten esta noticia como la banda que hace mal a los tenderos. Pero no se detienen a analizar, que si hubiese una cultura fuerte de aplicación de la ley, este caso no se hubiera presentado, es más, ni la banda de estafadores no existiría o no actuaría de este modo, porque si la gente es consciente que está obrando mal acepta la multa como debe ser, o si hay algo mal pues recurre a las instancias oficiales.

 

Lo real en este caso es que tanto los falsos inspectores como los tenderos, son igual de culpables. Cuando nos saltamos la ley, no sólo obtenemos un beneficio propio de forma temporal, en verdad lo que generamos es una enorma bola de nieve que hace que las cosas no funcionen bien al interior de la sociedad, y las conseciencias pueden ser tan nefastas que las podemos evidenciar día a día en múltiples casos que van, desde corrupción en las altas esferas políticas, llamense Yidispolítica, falsos positivos, chuzadas, etcétera; hasta pequeños casos como el visto en este artículo.