Alta Consejería de El Bogotazo

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El proyecto de Ley que intenta convertir a Venezuela en un territorio de comunas, más que ser un intento de mejorar la vida de los ciudadanos, es un medio para perpetuar y consolidar aún más el proyecto chavista en su territorio y en la región, pasando por alto la voluntad popular y los procesos intrínsecos de una sociedad.

 

La denominada “Ley de Comunas” es una violación a la constitucionalidad y al estado social de derecho, dado que rompe un esquema de organización territorial para montar otro de tipo socialista y caduco sin que se le consulte al pueblo si es esto lo que realmente quiere. En su lugar, lo que crea es un retroceso ante las dinámicas mundiales, convirtiendo a Venezuela en prácticamente un Estado de la época feudal.

 

En el feudalismo existían pequeños reinos que se establecían en territorios definidos, tenían una forma de producción y acumulación establecidas, y sobre todo, un sistema de valores y normas compartido. Este sistema no permaneció en el tiempo básicamente porque se necesitaba del comercio con los demás feudos y la inminente expansión de los reinos tenía que dar paso a un nuevo sistema. Posteriormente se repite en alguna forma el patrón y observamos el sistema político y económico socialista de la URSS, es decir, un partido hegemónico, producción y distribución de bienes controlada por el gobierno, nacionalización de la industria y tendencias a restringir la circulación del dinero. Pero sobre todo, una organización territorial y política basada en las comunas.

 

Claramente es un sistema que pareciera funcionar, pero al igual que las pirámides captadoras de dinero, tienen que colapsar en algún momento. Ahora, la propuesta del Presidente Chávez, quizá en un intento por contradecir las evidencias históricas, quiere un sistema de comunas basado en el “socialismo del siglo XXI”, que en últimas no presenta mucha diferencias con el socialismo del siglo pasado.

 

El Artículo 5 del proyecto de Ley de las Comunas reza:

 

Artículo 5. La Comuna es una entidad local socialista, constituida por iniciativa soberana del pueblo organizado, donde y a partir de la cual se edifica la sociedad socialista. Está conformada por la integración de comunidades vecinas con una memoria histórica compartida, rasgos culturales, usos y costumbres, que se reconocen en el territorio que ocupan y en las actividades productivas que le sirven de sustento; y en cuyo ámbito los ciudadanos y ciudadanos ejercen los principios de soberanía y participación protagónica como expresión del poder popular, con un régimen de propiedad social y un modelo de desarrollo endógeno y sustentable, en correspondencia con lo contemplado en el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social.

 

Lo anterior es la confirmación del intento del Presidente Chávez por clonar - por así decirlo - el sistema soviético. No obstante, se pretende de igual forma a través del proyecto de Ley, que los municipios y gobernaciones destinen sus recursos económicos a la creación de las comunas. Ello sin mencionar las consecuencias que esta medida traería consigo, como por ejemplo: la posibilidad de que se modifique la Carta de 1999 con el fin de justificar el sistema socialista, la eventual pérdida del derecho al voto secreto dado que no tendría sentido en el sistema de comunas, una intervención en el derecho a la asociación y por supuesto un fortalecimiento del poder ejecutivo central.

 

De aprobarse el proyecto de Ley, veremos una muestra más de que el proyecto chavista es algo grande y muy serio. Que no será fácil hacerle un contrapeso en la región, dado que los lazos en materia internacional también están fortaleciendo la ideología de Chávez.

 

Tampoco hay que descuidar los esfuerzos que en materia militar está haciendo Venezuela por ser una hegemonía en la región, privilegiando en gran medida el gasto bélico sobre el gasto social; y no contentándose con lo anterior, involucrando a la población civil en asuntos militares como lo es la creación de las milicias populares, que a la larga lo que está haciendo es un ejército pretoriano, porque no hay sentido o explicación al inmiscuir a la ciudadanía en estos temas y de destinar tantos recursos en este campo en pleno siglo veintiuno. ¿Qué objeto tiene? ¿Qué amenazas está viendo el Presidente Chávez para hacer esto? Lo que se vislumbra es una ambición de poder aterradora y tan dañina que los realmente afectados son los ciudadanos venezolanos y sus vecinos.

 

Y precisamente en ellos está la única posibilidad no perder el espíritu de la Constitución de 1999. Próximamente habrá elecciones y el Partido Socialista Unido de Venezuela va a intentar tomar por lo menos dos tercios de la composición parlamentaria con el fin de fortalecer el proyecto socialista. Pero la oposición ha carecido de liderazgo y va a tener que hacer contrapeso en las urnas.

 

Por fortuna, es seguro que el ciudadano venezolano ya no es un “ser a-político”. El hecho de ver cómo el régimen se consolida a través de las limitaciones los derechos, de la libertad de prensa, de las expropiaciones y nacionalizaciones de empresas, del descuido de condiciones tan elementales como lo es la salud o el suministro de energía y alimentos; hace despertar los deseos de participar por la vía democrática y exigir un trato digno. Un gran desafío le espera a la oposición si quiere seguir respirando en una batalla por conservar a una nación venezolana en este siglo pero que quiere retroceder en el tiempo.