Alta Consejería de El Bogotazo

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Hace más de medio siglo alguien estaba hablando sobre lo que Murcia hoy estaba haciendo. Nicolás Maquiavelo, a pesar de tener uno de los nombres más satanizados por la historia, se le puede denominar el "Tzun Tzu occidental".

Todo, lo único importante en todo este juego es el control poder, o como se denominó en el anterior artículo, el Leviatán. Él nos controla gracias a un poder otorgado a través de un acuerdo mutuo. Es un mega poder, con una división tripartita entre lo político, lo económico y lo mediático. No interesa la forma como se nos presente la imagen de David Murcia Guzmán, lo que interesa, es que de una u otra forma se convierte en entorpecedor de aquel acuerdo mutuo establecido y adoptado gracias a un proceso histórico único.

 Aquí entra claramente a funcionar el pensamiento de Maquiavelo, específicamente el capítulo VII de su obra El Príncipe: "De los pricipados nuevos que se adquieren con armas y fortuna de otros". Se le ve como una potencial amenaza y es brutalmente golpeado por el Leviatán, mostrado de la peor forma por los medios, en donde se muestra sólo una parte de la historia. En noticias RCN se muestra la acusación tal cual como sucedió, y se gastan mucho tiempo en ello, pero para mostrar la defensa, nada. Eso lo podemos verificar en esta noticia:

 

 
Es un ataque ataque absolutamente concertado del que es prácticamente imposible salir ileso. No se está afirmando que el señor Murcia sea inocente, pero es que se está juazgando antes que lo haga el juez, y esto es una total irresponsabilidad de parte de los medios. El tema central del artículo no es éste, sin embargo lo que se quiere dejar en claro es que Maquiavelo fue un genio al fabricar una especie de manual para el gobernante, en donde se relacionan este tipo de amenazas para el buen gobierno.
 
Estamos en otros tiempos muy distintos al periodo del señor Maquiavelo, pero sin lugar a duda no cambia la escencia de todo este asunto: El poder. No son necesarias la balas, para crear violencia, y es violencia hacer creer lo que no es.